Caries dental, un mal del que casi nadie se salva

Las caries, uno de los trastornos más molestos y sufridos por los argentinos, está muy presente y ataca cada vez más temprano. Hasta hace algunos años lo común era que a partir de los tres años los chicos empezaran a tener los primeros dientes cariados. Ahora están presentes en niños de apenas 18 meses.


Según un reciente estudio de la Confederación Odontológica Argentina, 9 de cada 10 chicos argentinos tiene caries por abusar de alimentos azucarados, no higenizarse correctamente la boca o por el “mal uso” de la mamadera y la teta. Se calcula que a los dos años los niños ya tienen 3 dientes con caries y a los tres el número sube a 6.



“La caries es la enfermedad transmisible y no autolimitante más común en la infancia. Para que se inicie tiene que haber varios factores actuando simultáneamente: un diente vulnerable, hidratos de carbono y microorganismos capaces de fermentarlos y generar los ácidos”, sostiene Ana María Biondi, directora de Odontopediatría de la Universidad de Buenos Aires.

Cien años atrás, el estadounidense Willoughby Dayton millar descubrió que las caries son producidas por la placa bacteriana, una masa de gérmenes que se alimenta de los hidratos de carbono y se adosa a los dientes y encías. La plata metaboliza los azucares y produce ácidos que descalcifican el esmalte, ablanda los tejidos y hace que los microorganismos se infiltren en el cuerpo poroso originando pequeñas cavidades superficiales.

La razón de que la enfermedad ataque incluso a los chicos prácticamente desdentados es los malos hábitos alimenticios. No sólo es culpa de las golosinas como tradicionalmente se cree, sino del tipo de comidas con muchas calorías que se consumen. Postres, gaseosas, jugos, alfajores y mamaderas con leche azucarada generan bocas muy maltratadas. Además, al ser blandos la mayoría de estos alimentos, hay poca practica para masticar.

“Hay madres que dan la mamadera con gaseosa o bebidas deportivas y eso lleva directo a la caries. Todo lo que contenga azucares es un condicionante. Afortunadamente hoy hay muchas sustitutos a partir de los productos light que no son cariogénicos. Es importante no incorporar gaseosas y jugos a la alimentación diaria”, afirma Adriana Pistochini, presidenta de la Asociación Argentina de Odontología Para Niños.

El hecho de que la caries aparezca en los dientes de leche es igual de importante que su aparición en los permanentes. “Los dientes de leche cumplen el mismo rol que los permanentes. Intervienen en la masticación, en la fonética y la estética. Mantienen el espacio para que después sean reemplazados y son un centro de estímulo óseo”, evalúa Patricia Zaleski, odontopediatra del Ateneo Argentina de Odontología.

El mejor camino, la prevención
Los especialistas consultados coinciden en que la mujer embarazada es quien debe realizar la primera consulta ya que los estreptococos, gérmenes que generan las caries, pueden transmitirse al bebe. Se la debe informar acerca de los correctos hábitos alimenticios y de limpieza dental.

“Las medidas preventivas tienen que ver con informar acerca una alimentación adecuada, uso de florulos indicados por el especialista, uso del chupete y una higiene adecuada. Hay que hacer hincapié en el cepillado diario desde que aparece la primera o segunda pieza dentaria”, considera Biondi.

La prevención permite no llegar a la instancia de la enfermedad y su correspondiente tratamiento, el cual se asemeja en gran medida al usado en los adultos. Si bien hay un abordaje diferente y las técnicas son más sencillas, el proceso de recuperación del diente en los chicos es el mismo.

Fuente: Odontofarma


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