La desinformación de los padres afecta la higiene dental de los niños

La falta de cuidados correctos en los dientes de los niños, desde las edades más tempranas, puede generar dolencias y otros trastornos en la dentadura adulta. Lejos de la creencia de que una vez que se caen los dientes de leche, los problemas que pueden presentar quedan eliminados, las pérdidas prematuras de los dientes temporales pueden producir malposiciones dentarias y las infecciones en los dientes de leche pueden provocar defectos de esmalte en la dentición permanente.





Para evitar la desinformación que luego acarrea problemas durante el resto de la vida, es necesario lograr cambiar la actitud de los niños frente al lavado de los dientes, el uso del hilo dental y el uso de los dientes en general. Se trata de educarlos en una adecuada higiene bucodental, a pesar de la posible posición de los padres sobre las revisiones periódicas de los niños por parte del odontólogo.

La mitad de los padres desconocen las causas que pueden producir caries, según el estudio de “Salud Bucodental 2013” de Sanitas. “La mitad de los padres desconocen las causas que pueden producir caries en recién nacidos como puede ser ingerir bebidas azucaradas (22%) o mojar el chupete en azúcar (14%)”, reza el informe.

“Los niños que no han tenido un hábito de higiene diaria durante los primeros años de vida son los que suelen mostrarse más reacios a lavarse los dientes”, mantiene la odontóloga Victoria Pérez, especialista en odontopediatría de los Centros Dental Milenium de Sanitas. Lo que deben saber los niños, y que se imparte en el programa “Cuida Tu Sonrisa”, un proyecto a nivel nacional que recorrerá los colegios españoles, es:

-Es recomendable lavarse las piezas dentales tres veces al día y, para iniciarles en este ritual, los padres deben acompañarles en las edades más tempranas de forma que lavarse los dientes se convierta en un momento especial para los niños.

-A partir de los 8 años, puede resultar positivo ponerles música mientras se lavan los dientes.

-Los menores deben acudir al dentista cada seis meses, tanto por el recambio dentario como por los hábitos de higiene que deben ir adaptándose a la edad del niño.

-La alimentación es uno de los factores más importantes para tener una dentadura sana.

-Más que dejar de ingerir dulces, hay que fijarse en la consistencia del alimento: si es duro o blando, y de la comida precocinada.

Fuente: elcorreo.com





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